Cierto día me enseñaron que el corazón no miente, pero las personas si lo hacemos, y sin medir consecuencias. Hacemos llorar a quienes no lo merecen, lastimamos sin medidas ni porques, simplemente lo hacemos. Es fácil lastimar, pero si nos lastiman a nosotros, ¿Qué hacemos?
Nunca pense que me lastimaría una persona que quiero tanto, pero al final, en la vida terminamos solos, porque la falsedad termina dominando todos los mundos, lastimé no intencional e intencionalmente, y hoy, después de que me lo hicieran prometo no volverlo a hacer, ahora se lo que se siente desde el otro lado y no quiero volverlo a causar ni volverlo a sentir, pero no hay manera de borrar los recuerdos,
Puedo huir, pero el pasado me seguiría; puedo fingir que no pasó, pero no olvidarlo. Son esos momentos, en los que deseo irme lejos, dejar atrás todo, olvidarme de las personas que me lastimaron, de toda mi vida, hasta de mi nombre, empezar de cero, curar mi corazón. Porque siempre es el que esta expuesto, será que me apego fácil a las personas, que nadie mira mas allá de su nariz, que solo saben contradecirse.
Y quisiera mirar en los ojos de la persona que me lastimó, pero como el corazón nunca miente y los ojos son la ventana directa a él, voy a encontrar la respuesta que no quiero escuchar, porque no hace falta tropezarse dos veces para caer, a la primera aprendo el error, pero estoy más segura que lo voy a repetir. No soy masoquista, no soy una típica romántica, ni eterna seguidora del romanticismo, no quiero sufrir, entonces, ¿Qué hago cuando perdí mi único soporte?
Ahora que columna queda si se rompieron todas, ¿en quién puedo confiar, ¿qué hago?
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